«Ya no te amo» Mediamos el divorcio.

TU DIVORCIO Y/O SEPARACIÓN AFECTA A LOS QUE TE RODEAN ¡SE RESPONSABLE!

Durante la convivencia las parejas trabajan juntas para afrontar los numerosos problemas que van surgiendo en el seno familiar, esta labor resulta difícil incluso en circunstancias de normalidad en la relación. Pero cuando la relación de pareja se deteriora y aparece la ruptura, ese trabajo conjunto en la dirección familiar se hace mucho más complicado, y sin embargo es en esos momentos cuando aparecen problemas adicionales que resolver. Está comprobado que, si una vez producida la separación los progenitores siguen sin entenderse, la relación familiar entre los nuevos hogares que aparecen, puede complicar aún más, lo que ya resulta complejo en sí.

Hoy hablaremos de una nueva forma de afrontar estas situaciones difíciles para las parejas e hijos como consecuencia de la separación. Se trata de la mediación. La mediación familiar no es una terapia para parejas que quieren seguir juntos. La mediación es un espacio de diálogo, donde los progenitores puedan resolver conjuntamente los problemas que surgen de la ruptura de su relación.

¿Qué camino debemos recorrer en un proceso de la mediación familiar?

Desde el primer momento que acudimos a un espacio de mediación, el mediador/a informará a las partes todos los detalles de la actuación, comunicado en la primera entrevista informativa de las características del proceso que se inicia y todos los aspectos relacionados con:

  1. La necesidad de que ambas partes acudan a todas las entrevistas, que como norma general tendrán una periodicidad semanal, solo en casos excepcionales y cuando el mediador o mediadora lo estime oportuno podrá solicitar entrevistas individualizadas.
  2. Toda la información tanto oral como escrita que se trate en el espacio de mediación es confidencial, comprometiéndose las partes a no utilizarla, como prueba ante un juez.
  3. Se destacará el carácter voluntario de la mediación, tanto para las partes como para el mediador/a, por lo que en cualquier momento puede ser suspendida de manera unilateral, por cualquiera de las partes o por el mediador/a, con el único compromiso de acudir a una última sesión, donde se expondrá el motivo que les ha llevado a no continuar con la mediación.
  4. Se informará del papel de mediador, que desempeñará la labor de facilitar el diálogo entre las partes, para alcanzar el objetivo de llegar a acuerdos que faciliten la nueva organización familiar una vez producida la separación. El mediador/a actuará en base al principio de imparcialidad, de igualdad de trato respecto de las partes y de neutralidad respecto a los acuerdos finales alcanzados que, en todo caso, deberán reflejar la voluntad de las partes.
  5. Todos los acuerdos que se alcancen al final del proceso de mediación, serán recogidos en un acta final que servirá para la tramitación de la separación o divorcio.

“No existe nadie mejor que los implicados en un divorcio o separación, para construir y gestionar la forma en que se van a desarrollar sus relaciones familiares en el futuro. La mediación familiar ofrece, «UNA ALTERNATIVA, OTRA SOLUCIÓN»

 

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