Medidas alternativas a la sanción económica en la ordenanza local

Medidas alternativas a la sanción económica en la ordenanza local

               La sociedad actual se enfrenta desde hace algún tiempo a la irrupción de fenómenos sociales que perturban la convivencia social: el llamado «botellón» como fórmula habitual de ocio juvenil, o de la actuación de grupos que causan destrozos en el mobiliario urbano y vandalismo, la intensificación de viejos problemas como el incremento sustancial de la población canina, la generación de desperdicios y suciedad en los espacios públicos o, en otros casos, por la mayor sensibilidad social hacia determinados temas como sucede con las cuestiones vinculadas con la «contaminación acústica». O bien simplemente se trata de la persistencia de una mentalidad insolidaria e individualista, nada proclive a percibir lo público como propio y a preocuparse de los espacios colectivos y a cuidarlos.

              El tratamiento de estas situaciones es una de las mayores preocupaciones de nuestros municipios en los últimos años. Y es ante esta situación, donde algunos ayuntamientos han comenzado a plantear acciones encaminadas a mejorar las ordenanzas municipales que regulan la convivencia ciudadana, para dotarlas de un enfoque más reeducativo, buscando medidas alternativas a la sanción económica, que tan poco populares resultan para la relación entre administración y administrado.

              Esta voluntad nacida en las instituciones municipales, para impulsar nuevas medidas que incorporen en sus ordenanzas un doble componente que sea al mismo tiempo educador y reparador, que consiga construir una ciudadanía más responsable y comprometida, es lo que conduce a explorar nuevas iniciativas, donde se pretende realizar una transición del modelo sancionador, hacia otros planteamientos que incorporen la voluntad de implicar a las personas que han cometido una infracción de manera activa desde la corresponsabilidad, el respeto y así reforzar el sentimiento de pertenencia y compromiso con las personas que comparten los espacios públicos del municipio.

              Uno de los mandatos que reciben las instituciones locales de su ciudadanía, es el de preservar el espacio público como lugar de convivencia, donde todas las personas que conviven en el municipio puedan desarrollar en libertad sus actividades con total respeto a los derechos de los demás.

              La administración local goza de una proximidad con la ciudadanía del municipio que la convierte en un actor necesario para abordar la implantación de estos programas alternativos, desarrollando acciones que impulsen el tratamiento de la convivencia desde el diálogo, la responsabilidad y el respeto. Priorizando siempre que las circunstancias lo permitan, las acciones preventivas, reeducativas y reparadoras sobre las punitivas y sancionadoras.

              Es necesario encontrar nuevas maneras de hacer en la gobernanza local y construir una nueva visión de las relaciones entre la administración local y el administrado a la hora de abordar la convivencia, que pongan en valor el procedimiento sancionador, no como un instrumento punitivo, sino como una tarea educativa, reparadora y transformadora.

              Gobernar para educar en corresponsabilidad, respeto y reparación de los daños causados por las infracciones cometidas por la ciudadanía, debe convertirse en la línea de actuación de nuestros ayuntamientos. Donde se ofrezca desde los ayuntamientos a la persona infractora que reúna ciertos requisitos, la posibilidad de elegir la sustitución de la sanción económica por una alternativa más educativa y de concienciación, que evite la reincidencia en tales acciones.

 

En los últimos 10 años, los ayuntamientos que ha abordado los problemas de la convivencia desde esta vertiente pedagógica, lo ha hecho en algunos casos con verdaderas dosis de decisión y capacidad de innovación en el diseño de la respuesta a estos problemas y en su aplicación práctica, obteniendo resultados muy positivos para la ciudadanía, que es al final la beneficiaria última de estas iniciativas, en cuanto mejora la calidad de la convivencia en el municipio.

 

 

 

 

Por Juan A. Muñoz kaukus mediación – 15 de junio 2018

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *